Lavar e hidratar
Enjuagá el interior únicamente con agua caliente. Nunca uses detergente ni jabón.
AKIRAEl curado prepara el material, ayuda a proteger la pieza y mejora la experiencia desde la primera ronda. El método cambia según sea de calabaza o de madera.

La calabaza necesita hidratarse y liberar sus fibras interiores antes del primer uso.
Enjuagá el interior únicamente con agua caliente. Nunca uses detergente ni jabón.
Llenalo hasta el borde con yerba usada húmeda, sin encharcar. También podés usar yerba nueva humedecida con agua tibia.
Dejalo 24 horas en un lugar seco y ventilado. Agregá pequeños chorros de agua tibia si la yerba pierde humedad.
Vaciá la yerba y raspá suavemente las paredes con una cuchara de té para retirar hollejos y fibras sueltas.
Repetí el proceso durante 2 o 3 días, hasta que el interior tenga un tono parejo y no queden restos sueltos.
La madera se impermeabiliza con materia grasa para sellar los poros y reducir el riesgo de fisuras.
Enjuagá el interior solo con agua tibia y dejalo secar al aire. No uses detergente ni jabón.
Aplicá una capa generosa de manteca, aceite de cocina o grasa en todo el interior para impermeabilizar las fibras.
Esperá 24 horas para que la madera absorba la materia grasa.
Retirá el exceso con papel de cocina, llenalo con yerba usada húmeda y dejalo reposar otras 24 horas.
Vaciá la yerba, enjuagá con agua tibia sin refregar fuerte y ya podés empezar a cebar.
Sí. Todos nuestros mates se curan antes del primer uso. Lo que cambia es el procedimiento: la calabaza se hidrata y se raspa, mientras que la madera de algarrobo se sella con materia grasa.
No. Para el curado y la limpieza interior usá únicamente agua tibia o caliente, según el paso indicado.
Sí. Las formas, tamaños y tonos pueden variar levemente como parte del carácter artesanal de cada pieza.